lunes, 21 de enero de 2008

SOBRE EL COPAMIENTO DEL REGIMIENTO 3 DE INFANTERIA DE LA TABLADA POR ELEMENTOS SUBVERSIVOS

Plano del Regimiento 3 de Infantería e indicaciones de los atacantes y de quienes lo recuperaron.


Cierta vez, un ex jefe del desaparecido Regimiento 3 de Infantería ubicado en la localidad bonaerense de La Tablada nos decía que la fecha escojida para el copamiento fue azarosa, que bien pudo haber sido algunos años antes o algunos años después a 1989, pero que sí o sí una acción de tal magnitud iba a ocurrir.

La idea, nos señaló este ex oficial del Ejército Argentino, era que ni bien regresara clandestino al país, Enrique "gungo" Gorriarán Merlo debía ser ajusticiado o, como segunda opción, detenido. Hay que recordar que el delincuente subversivo Gorriarán Merlo se mantuvo por aquellos años prófugo de la justicia local, mientras realizaba "trabajos" para organizaciones marxistas del continente americano, como por ejemplo el asesinato del ex presidente de Nicaragua, el liberal Anastacio "tachito" Somoza, hacia 1980 en Paraguay.

Sin embargo, y por esas cosas del destino, quien todo esto nos contaba se retiró del Ejército y no pudo ver cumplido el objetivo de acabar con la vida de Enrique Gorriarán Merlo...Y luego sucedió el copamiento del Regimiento 3 de Infantería, tal como él se lo había imaginado que tendría lugar.

Otro uniformado nos indicó, al mismo tiempo, que cuando los delincuentes terroristas se rendían pudieron verlo a Gorriarán Merlo desalineado y con su ropa hecha jirones, junto a los demás, arriba de un camión del Ejército, mientras le gritaban de todo. Misteriosamente, el gobierno del masón y socialdemócrata Raúl Ricardo Alfonsín no lo vigiló y se les escapó… Será recién en 1995 que detienen a Enrique Haroldo Gorriarán Merlo cuando se encontraba, otra vez prófugo de la ley, en tierras mexicanas.




En esta imagen, de la publicación "Gente", puede verse parte del camión de la empresa "Coca-Cola" que fue empleado por los delincuentes subversivos para irrumpir en el predio del Regimiento 3 de Infantería del Ejército. En primer plano, creemos que se trata del soldado conscripto que fue arrollado por el rodado y que se encontraba apostado como guardia de la entrada principal del cuartel.



El ex Juventud Radical y por entonces columnista del periódico “El Informador Público”, Guillermo Cherashny, publicó una editorial el 13 de Enero de 1989 –diez días antes del copamiento subversivo- cuyo título era “EL ERP Y LA COORDINADORA”. En el libro “El Coti. Biografía No Autorizada de Enrique Nosiglia” se lee lo siguiente respecto a lo que escribió el periodista Cherashny: “Allí decía [en la editorial] que un sector del ERP liderado por Gorriarán Merlo y la Junta Coordinadora Nacional de la UCR Capital –que lideraba Nosiglia- habían alcanzado un “acuerdo táctico”. En el mismo artículo, señalaba que Gorriarán había invertido un millón de dólares en un diario de centroizquierda. No aclaraba que era Página/12, pero se intuía. A la semana siguiente, el 20 de enero, Cherashny volvió a la carga con la presunta alianza entre el MTP y la Coordinadora. En su columna afirmaba que Nosiglia les había pedido a los dirigentes del MTP que denunciasen un pacto entre Menem y Seineldín. Cherashny también escribió sobre un encuentro entre Nosiglia y los dirigentes del MTP Felicetti y Provenzano a fines de diciembre, en la confitería Paladium”…

Desatados los hechos, la investigación periodística sobre el copamiento del Regimiento 3 de Infantería arrojó información muy sensible que, en más de un sentido, hablan a las claras de la relación que existió entre importantes miembros del MTP (Movimiento Todos por la Patria) y el gobierno de la UCR alfonsinista. Una prueba de ello es el amigo del también masón Enrique “coti” Nosiglia, Francisco “pancho” Provenzano.


¿Cómo fue el final de Provenzano?

Un ex militante del MTP que brindó su testimonio para una obra titulada “Gorriarán, La Tablada y las guerras de inteligencia en América Latina”, decía lo que sigue: “En noviembre de 1988, Pancho Provenzano recibió un informe reservado de la empresa petrolera Bridas, tal como venía sucediendo habitualmente, ya que teníamos una adherente que tenía acceso a ese material reservado. Allí se pronosticaba un inminente estallido social y preveía que los carapintadas buscarían encaramarse en el seno del Ejército, lo cual a su vez condicionaría aún más al debilitado gobierno de Alfonsín”.

Por todos es conocido que la empresa Bridas, de los hermanos Bulgheroni, fue ampliamente beneficiada durante el liberal Proceso de Reorganización Nacional y por la administración de Raúl Ricardo Alfonsín Foulkes. Y que, por intermedio de una ‘infiltrada’ en dicha empresa, se le hacía pasar a Francisco Javier “pancho” Provenzano información sobre la luego jamás comprobada “acción golpista” del sector ‘carapintada’ del Ejército Argentino.

Provenzano fue uno de los delincuentes que copó el cuartel de La Tablada el 23 de Enero de 1989, pero luego, cuando las circunstancias se pusieron pesadas, él salió caminando y se rindió. De casi 60 subversivos que tomaron el regimiento, solamente sobrevivieron 16, entre ellos dos mujeres. Dice el libro sobre la biografía no autorizada de Enrique “coti” Nosiglia: “Según distintos testimonios, “Pancho” se rindió con el grupo que comandaba. Cuando todos estaban en el piso, comenzaron a preguntar: “¿Quién es Pancho?”. Como nadie hablaba, unos oficiales empezaron a castigar a los rendidos. Fue cuando Provenzano dijo: “Yo soy Pancho”. Y se lo llevaron. Sus ex compañeros juran que oyeron sus gritos como si lo estuvieran torturando. Nunca más regresó”. Sin embargo, serían sus radiografías de la columna vertebral, anticipadamente conservadas por su hermano Sergio Provenzano, los que le permitirían hallar su cadáver tiempo después en la Morgue Judicial. Las autopsias dieron como resultado que “Pancho” Provenzano presentaba quemaduras como si fueran como consecuencia de una granada que le estalló a medio metro de distancia, o como si lo hubiesen incinerado entre neumáticos. Jamás Raúl Ricardo Alfonsín se pronunció al respecto, mucho menos Enrique “coti” Nosiglia…



Miembros de la cúpula subversiva del MTP. De izquierda a derecha: Jorge Baños, Francisco Javier "pancho" Provenzano -el muy amigo de Enrique "coti" Nosiglia- y el Fray Antonio Puigjané. Sobre éste último habría que agregar que en los años 70 era un gran colaborador del obispo tercermundista Enrique Angelelli...



El hermano de Francisco Javier “pancho” Provenzano, Sergio, médico de profesión, casi un mes más tarde de sucedido el copamiento, encontró una carta de Francisco en donde le daba a entender, con sorprendente vaticinio, sobre su misterioso final:

“Querido Sergio: Te tenía fe que lo ibas a encontrar. Perdoná pero esta máquina no la arreglaron nunca. Sabía que no dormirías hasta entender. Claudia está ciega y sólo escucha a Gorriarán. Mi información no me permite disuadirla, aceptó dejarte todo lo que quería incluso Irene tan segura está. Para mí Gorriarán arregló por arriba entre los servicios. Si hay lío no me haré matar tontamente y además puedo aclarar las cosas, ellos lo saben y no creo que me dejen vivo. Es posible que me quieran dar por desaparecido. Acordate de mi columna, estás acostumbrado.

“Dejé todo lo que quería además del reloj y mi billetera. Después de este favor te prometo no joderte más. Pancho”.


La identificación de muertos y detenidos, secuestro de documentación, armamento y munición utilizada -en su mayoría de origen ruso y chino- y gran cantidad de bibliografía y material ideológico capturado a los subversivos, permitieron determinar fehacientemente que el grupo, integrado en su mayoría por el Movimiento Todos por la Patria (MTP), era un desprendimiento del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), liderado por Enrique Haroldo Gorriarán Merlo y con la participación, en este operativo, de elementos pertenecientes a las siguientes organizaciones: Partido de la Liberación (PL), Movimiento de Liberación 29 de Mayo (ML-29) y Montoneros (Columna Sur-Oeste).

No es nuestra intención ponernos a demostrar que los forajidos fueron mandados a la acción criminal, incluso, por el Ministerio del Interior de Cuba. Acá queremos recordar a los uniformados que dieron su vida por la defensa de la institución, como por todos aquellos que fueron heridos o que entraron en combate y salieron ilesos. He insistimos, señores: este hecho ocurrió en plena democracia. ¿Y los autores materiales e intelectuales del mismo? Bien, gracias…




El Mayor Horacio Fernández Cutiellos en familia. Después arriesgaría su vida en defensa de su Patria y contra la delincuencia subversiva marxista.




IN MEMORIAN

EJERCITO ARGENTINO

Mayor Horacio Fernández Cutiellos

Teniente Ricardo Alberto Rolón

Sargento Ayudante Ricardo Raúl Esquivel

Sargento Ramón Wladimiro Orué

Cabo Primero José Gustavo Albornoz

Soldado Conscripto Julio Domingo Grillo

Soldado Conscripto Roberto Tadeo Taddia

Soldado Conscripto Leonardo Díaz

Soldado Conscripto Héctor Cardozo


POLICIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Comisario Inspector Emilio García García

Sargento José Manuel Soria



2 comentarios:

Pablo Raul Camats dijo...

si se atreven otra vez a alterar el orden constitucional van a sentir el poder del pueblo como paso en la tablada


MTP

Anónimo dijo...

Si estaban calientes con la coordinadora y la UCR como la están chupando ahora con este gobierno montonero. Jaja. Má que milicos... Payasos.