martes, 22 de abril de 2008

CONGRESO NACIONAL DE FILOSOFIA DE ABRIL DE 1949: UNA VEZ EL MUNDO ESCUCHO A LA PATRIA


Acostumbrados como estamos a tomar prototipos internacionales que modifican y moldean a gusto las culturas nativas y criollas, hoy cuesta imaginar que la Patria una vez fue tenida en cuenta por el mundo. Pero al tiempo que éramos tomados en cuenta, el país causaba sorpresa y admiración, porque se erigía ante la humanidad con una renovada fuerza que dejaba a un lado las miserias que arrastraban, tras de sí, los imperios y las ideologías que los mismos difundieron al mundo luego de cruentas guerras mundiales. Seguramente, era el momento de escuchar a un país del "subdesarrollo, periférico y bárbaro", según también nos han querido catalogar los que dominan el globo terráqueo.

En 1953, por ejemplo, Josef Stalin no salía de su asombro mientras escuchaba hablar al embajador argentino en la URSS, Leopoldo Bravo, sobre qué era en verdad el Nacional Justicialismo que gobernaba en Argentina. "El peronismo es novedoso para países que se ubicaron como lacayos de los poderes internacionales: defiende la soberanía nacional basada en la independencia económica y en la gestión de empresas argentinas o del Estado argentino: petróleo, agricultura, carnes, puertos, transportes, ferrocarriles, el agua y los minerales. No aceptamos ni el Fondo Monetario Internacional ni el Banco Mundial. Pero el peronismo rechaza por igual al comunismo (...) En suma, el justicialismo es una sublimación de la oposición de izquierdas y derechas. Es también un nacionalsindicalismo. Las dos filosofías políticas que engendró Occidente están perimidas...", decía el 7 de febrero de 1953 el embajador Bravo ante el imperialista comunista Iósif Visariónovich Dzhugashvili, más conocido como Stalin.

Existió por aquellos años una nueva filosofía autóctona la cual pudo darse a conocer de mejor manera en abril de 1949 cuando en la provincia de Mendoza tuvo lugar el Primer Congreso Nacional de Filosofía con intérpretes de las doctrinas filosóficas de los más representativos países de la tierra. Por nombrar solamente algunos pensadores de nuestro país podemos citar a Nimio de Anquín y el eclesiástico Julio Meinvielle. Un lujo, aquél, que, como bien advertíamos al principio, hoy parecería irreal.

El entonces presidente constitucional, Teniente General Juan Domingo Perón expondrá, en nombre de la Patria, los conceptos que desde hacía unos años regían los destinos nacionales y que, por primera vez en la historia, permitían ser tenidos en cuenta por otros países, inclusive aquellos que hasta entonces solamente exportaban sus formas de vida.

Recopilados esos conceptos en un muy interesante libro cuya edición corrió por cuenta de la Subsecretaría de Informaciones de la Presidencia de la Nación en 1950, "Año del Libertador General San Martín", al presente constituyen una muestra invalorable de tiempos de grandeza, innovación, criollismo e impronta nacional.

Queremos, pues, recopilar a renglón seguido algunas de esas frases vertidas por el tres veces presidente de la Nación durante las jornadas en que duró dicho congreso, conceptos que cada vez que el calendario marca el mes de abril son penosamente olvidados por algunos otros llegados desde el exterior:


LA LIBERTAD

"La libertad posee carta de naturaleza en los pueblos que poseen una ética, y es transeúnte ocasional donde es ética falta. Santo Tomás dice: "La libertad de la voluntad es un supuesto de toda moral; solamente las acciones libres, derivadas de una reflexión racional, son morales." Es cierto que sólo esas acciones pueden alcanzar el calificativo de morales cuando se han producido con arreglo a ciertos requisitos. La libertad fue primariamente sustancia del contenido ético de la vida. Pero, por lo mismo, nos es imposible imaginar una vida libre sin principios éticos, como tampoco pueden darse supuestas acciones morales en un régimen de irreflexión o de inconsciencia".

(Abril 9 de 1949, Congreso Nacional de Filosofía)


LOS MARXISTAS

"Hegel convertirá en Dios al Estado. La vida ideal y el mundo espiritual que halló abandonados los recogió para sacrificarlos a la Providencia estatal, convertida en serie de absolutos. De esta concepción filosófica derivará la traslación posterior; el materialismo conducirá al marxismo, y el idealismo, que ya no acentúa sobre el hombre, será en los sucesores y en los intérpretes de Hegel, la deificación del Estado ideal con su consecuencia necesaria: la insectificación del individuo. El individuo está sometido en éstos a un destino histórico a través del Estado, al que pertenece. Los marxistas lo convertirán a su vez en una pieza, sin paisajes ni techo celeste, de una comunidad tiranizada donde todo ha desaparecido bajo la mampostería. Lo que en ambas formas se hace patente es la anulación del hombre como tal, su desaparición progresiva frente al aparato externo del progreso, el Estado fáustico o la comunidad mecanizada".

(Abril 9 de 1949, Congreso Nacional de Filosofía)


PENSAMIENTO DEMOCRATICO

"El problema del pensamiento democrático futuro está en resolvernos a dar cabida en su paisaje a la comunidad, sin distraer la atención de los valores supremos del individuo; acentuando sobre sus esencias espirituales, pero con las esperanzas puestas en el bien común".

(Abril 9 de 1949, Congreso Nacional de Filosofía)


EL CRISTIANISMO

"El cristianismo enriqueció la personalidad del hombre e hizo de la libertad, teórica y limitada hasta entonces, una posibilidad universal. En evolución ordenada, el pensamiento cristiano, que perfeccionó la visión genial de los griegos, podría más tarde apoyar sus empresas filosóficas en el método de éstos, y aceptar como propias muchas de sus disciplinas. Lo que le faltó a Grecia para la definición perfecta de la comunidad y del Estado fue precisamente lo aportado por el cristianismo: su hombre vertical, eterno, imagen de Dios. De él se pasa ya a la familia que a través de los municipios integrará los Estados, y sobre la que descansarán las modernas colectividades".

(Abril 9 de 1949, Congreso Nacional de Filosofía)


LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD

"Nuestra comunidad, a la que deseamos llegar, es aquella donde la libertad y la responsabilidad sean causa y efecto, en que exista una alegría de ser fundada en la persuación de la dignidad propia. Una comunidad donde el individuo tenga algo que ofrecer al bien general, algo que integrar y no sólo su presencia muda y temerosa".

(Abril 9 de 1949, Congreso Nacional de Filosofía)


NUESTRA DOCTRINA

"Nuestra doctrina no cree en la violencia que desgarra sino en la superación que eleva; en la plenitud de su cometido, sin miras egoístas en las relaciones cada día más complejas del hombre con la comunidad. Le hemos devuelto la fe en sí mismo y en la calidad de su empresa. Eso nos ha salvado, quizás porque el hombre, en trance de prueba, se salva por los signos más vivos y las soluciones más elementales".

(Abril 13 de 1949, Acto en honor de los delegados al Primer Congreso Argentino de Filosofía)


EL EGOISMO

"El egoísmo que forjó la lucha de clases e inspiró los más encendidos anatemas del materialismo es al mismo tiempo sujeto último del proceder ético. Corresponde seguramente una actitud ante esa disposición cerrada que produce la sobreestimación de los intereses propios. La enunciación de tal cosa corresponde en la Historia a una sangrienta y dura evolución, cuyo fin no podemos decir que se haya alcanzado. El egoísmo estaba destinado, acaso por designio providencial, a transformarse en motor de una agitada edad humana. Pero el egoísmo es, antes que otra cosa, un valor-negación; es la ausencia de todo calor. Combatir el egoísmo no supone una actitud armada frente al vicio, sino más bien una actitud positiva destinada a fortalecer las virtudes contrarias; a substituirlo por una amplia y generosa visión ética".


Podríamos continuar enumerando las semblanzas, propias de un estadista que como bien nos decía un paisano del campo bonaerense, "no fue comprendido por nosotros, los argentinos".