martes, 23 de diciembre de 2008

RASGOS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Y DE LAS PRIMERAS NAVIDADES EN EL RIO DE LA PLATA


La proximidad de la Nochebuena y de la Navidad nos suele despertar la curiosidad por saber en qué consisten y qué características tenía Jesús, más allá de la deformada euforia consumista que la posmodernidad le asignó a esta fiesta sagrada del cristianismo, a la cual despojó de su intrínseco carácter espiritual.

La última degradación la acusó el actual jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, quien prohibió, tras cuatro décadas, el canto de los villancicos porteños que se colocaban en la céntrica peatonal Florida cada Nochebuena. Y esta actitud, si se nos permite el comentario, resulta paradojal si tenemos en cuenta que este año, y con transmisión en vivo y en directo del canal C5N incluído, Mauricio Macri estuvo presente en la celebración hebrea del Jánuca (también llamada "Fiestas de la Luminarias") en una plaza pública de Buenos Aires. En fin, solamente queríamos resaltar este contrasentido.

El nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, el más trascendental que la humanidad haya experimentado jamás, tuvo lugar en Belén, Palestina, aunque el año no se sabe con precisión, pues hasta los primeros tiempos del cristianismo se llevaba un mal cálculo del conteo de los años. Por investigaciones realizadas por el sacerdote Armand Puig, decano de la Facultad de Teología de Cataluña, España, el nacimiento de Jesucristo pudo haber sido el año 4, el 6 o el año 7 antes de la era cristiana.

Tal inexactitud aparece también en cuanto al día en que se dio la venida al mundo del Hijo de Dios. Si bien no hay precisión en cuanto al día, se sabe que el mismo pudo darse entre el mes de diciembre y enero. La famosa interpretación de la "Estrella de Belén" como lugar en el que el Niño Jesús nació, es parte de la rica fantasía navideña. A decir verdad, la verdadera Estrella de Belén había sido mencionada en los Santos Evangelios, y se trataba de una supernova registrada no pocas veces por astrónomos chinos y coreanos cuya aparición se hizo notar durante algunos meses de los años 4, 6 o 7 a.C., es decir, en las posibles fechas del histórico nacimiento.

Siempre siguiendo la investigación hecha por el sacerdote Puig, Jesús habría tenido 6 hermanastros, pues José, al casarse con María, había antes enviudado y tenía 6 hijos: cuatro varones y dos mujeres. Al momento del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, el mayor de los hijos de José tenía 13 años de edad, y se llamaba Santiago. La Santísima Virgen María contrajo matrimonio con José a la edad de 12 años; José, por su parte, contaba con 35 años de edad.

Jesucristo sabía 3 idiomas: el arameo (lengua materna), el hebreo y poseía conocimientos básicos del griego. Afirman que predicaba la palabra de Dios vestido muy similar a un rabino, y que su nombre deriva de Yeshuá (Jesús), que en hebreo significa 'salvación'. Este tipo de nombre era muy común para la época. Ya en la adultez, fue llamado Cristo que en griego se escribe Khristos, y significa 'ungido'; también resulta de la combinación de ambos nombres Jesucristo (Jesús y Cristo).


PRIMERAS CELEBRACIONES NAVIDEÑAS EN LA PATRIA

Rescatamos una parte de una nota de Luis Soler Cañas ("Viejas Navidades Porteñas", Revista "Todo es Historia"), de finales de la década de 1960, en donde habla acerca de cómo eran los festejos navideños en los tiempos coloniales:

"En el Buenos Aires colonial la fecha revestía singularidades de acontecimiento y su llegada era la señal para que los señores cabildantes se tomasen una breve licencia en el desempeño de sus importantes funciones: "A menos que un hecho grave no requiriese su presencia en la sala de acuerdos -dice Torre Revello-, los ediles suspendían todos sus negocios comunales a partir de la víspera de la Pascua de Navidad hasta el 1° de enero, día en que "mirando por el bien de la República y sus habitantes", dicen las actas, se reunían y elegían a las autoridades que en ese nuevo año correrían con los asuntos del municipio".

En aquellos tiempos practicábase ya la devoción del Pesebre que, acota Teresa Ramonet, "fue introducida en América por las órdenes religiosas, jesuitas y franciscanos en su mayor parte, que acompañaron en el siglo XVI a los conquistadores españoles". (...) La escritora nombrada ha recopilado algunas noticias sobre pesebres y representaciones en territorio hoy argentino y recuerda que "el padre Francisco Sánchez Solano, canonizado después como San Francisco Solano, fue el verdadero pionero de las celebraciones navideñas en América. Entusiasta cantor de villancicos, inició en tierras americanas la tradición que San Francisco de Asís creara en Europa tres siglos antes"."

San Francisco Solano. Introdujo en a fines del siglo XVI algunas de las primeras costumbres navideñas que con el tiempo se popularizaron en todo el territorio nacional.

Y añade más datos la escritora Teresa Ramonet sobre las primeras costumbres de la Navidad en el noroeste argentino del siglo XVI: "Está comprobado que en su tiempo [el de San Francisco Solano], en los pesebres vivientes del noroeste argentino, se acunaban niños indígenas para dar a la población autóctona una representación aproximada de la venida del Mesías al mundo. Estos pesebres vivientes los montaba el padre Solano en sus misiones de Socotonia, Cocosori y La Magdalena, todas en territorio salteño, y en las zonas del Metán y de la Frontera, entre los años 1590 y 1592".

2 comentarios:

Martín elFlyman Fernández dijo...

uhhh!!!
que garron ser catolico y creer que un tipo se murio y al tercer dia resucito!!!!
jjajajaja
bue, cada cual cree en la mentira que mas le gusta.
saludos.

Anónimo dijo...

Ojalá que cuando te mueras no te vayas al infierno. Aprendé de todo lo que hizo Solano.
Perro ignorante...